Las sagradas escrituras recogen que la multiplicación de los panes y los peces es uno de los milagros que posibilitó, con una pequeñísima cantidad de alimento, dar de comer a toda una multitud. Pensé en eso mientras me adentré de la mano del amigo Emilio Cachán en la fabricación urgente de las conexiones Y para suministrar oxígeno medicinal a dos pacientes quejados de la Covid-19 desde un mismo balón.

La rotura de la mayor fábrica productora de ese gas puso en jaque al sistema de Salud en esta provincia ─y también en otras─ y movilizó muchas fuerzas y medios para mantener el suministro imprescindible a los enfermos.

Ante la eventualidad, Luis Chaviano Rodríguez, especialista del Centro de Ingeniería Clínica y Electromedicina en Cienfuegos, lanzó el llamado para intentar producir, con la mayor prontitud, ese aditamento. La idea fue replicada en las redes sociales. La primera nota al respecto y de la cual tengo referencia fue publicada por la colega Mireya Ojeda, en este medio de prensa.

Tras las huellas de la Y pude conocer que en menos de diez horas ya se contaba con el primer diseño para fabricarlo por la tecnología 3D, y en 20, estaba confeccionado el primer prototipo.

Por las exigencias de la salvadora Y, tiene que fabricarse con un material específico y emplearse, preferentemente, la tecnología 3D. Aclaró Cachán que no es una pieza nueva, pero poco utilizada. La intención fue contar con una a la cual pudieran acoplarse a su cono mangueras de diámetros diferentes.

Solo en el Hospital Doctor Gustavo Aldereguía Lima, se necesitan unas mil unidades, y en la provincia más de 5 mil, aseguró. La cifra requerida es difícil de cuantificar, pues también resultan necesarias en los cuerpos de guardia de los hospitales, los policlínicos, las ambulancias…, dondequiera que haya un balón de oxigeno.

Al proyecto se han vinculado de manera muy entusiasta y responsable grupos de trabajadores no estatales de La Habana, como Bits&Atomos y 3D Print Cuba, y también de otros territorios. No pocos extranjeros y cubanos residentes en el exterior han expresado la disposición de cooperar. La “familia” de la Y salvadora ha crecido.

Las pruebas iniciales resultaron exitosas. “Solo basta mirarle el rostro a los pacientes para comprobar el efecto de suministrarles oxígeno a dos desde un solo balón”, refiere Cachán.

Recientes publicaciones en medios nacionales (Noticiero de Televisión y Granma) aseguran que el dispositivo se fabrica en una planta del Centro de Neurociencias. Valioso aporte, pero se infiere que las cantidades fabricadas resultan insuficientes, por lo que el aporte que se realiza de manera mancomunada por personas con elevada sensibilidad, resulta muy necesario.

En el enfrentamiento a la pandemia no solo hay pesares y dolores que obviamente pesan mucho. También están presentes la voluntad y la sensibilidad de muchas personas.

Finalmente, la prueba in situ del aditamento. Foto: Tomada del perfil de Facebook de Emilio Cachán.

La Y de la vida
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