Varias de las edificaciones más atrayentes del poblado de Palmira, desempeñaron en otra época muy distinto objetivo al que hoy se les confiere. No obstante, esta es una regla general, que logra cumplirse en la mayoría de los centros municipales de la provincia de Cienfuegos. Uno de esos casos, es el inmueble de la tienda de productos industriales La Cubanita, en Palmira, que hace 112 años fungió como la esplendente Sociedad Casino Español.

Al igual que su vecina, la Sociedad de Instrucción y Recreo El Liceo, estos gremios florecieron durante los primeros años del siglo XX, con el propósito primario de conformar o agrupar a la sociedad blanca de aquellos años, y varias —como el Casino—  defendían los intereses clasistas de los peninsulares frente al fuerte capital extranjero de aquel período.

El inmueble que hoy ocupa el perímetro frente al parque Jacinto Portela de Palmira, justo a la derecha de la Iglesia Parroquial Nuestra Señora del Rosario, fue inaugurado como sociedad el 25 de julio de 1909 bajo la batuta de don Manuel Villar y Barca, “persona muy queridísima en este pueblo, fue, podemos decir el ‘alma mater’ de esta bella y suntuosa obra que es gloria local, y siempre es recordada con reverencia su memoria”, queda consignado en los legajos del Magazine La Lucha (ML) sobre determinados espacios de ese territorio.

Sin embargo, la gestación del gremio se hizo 21 años antes, un 28 de enero, mayoritariamente por españoles entusiastas, entre los que destacaban Juan y Ramón Marcolles, Pío Pedreja, Ramón Cardona, Cleto Tejada, Mauricio Alvariño, todos miembros de honor durante los años posteriores a su fundación.

Dos años se mantuvo la construcción del edificio de estilo ecléctico, poseedor de una fachada singular dentro de las construcciones del centro urbano palmireño, cuyo artífice fue el señor don Emilio Vázquez, quien puso todo su esmero en las molduras y el equilibrio decorativo del frontispicio.

“En la actualidad —se expone en ML—, se encuentra la sociedad en un estado bastante flamante, debido a que ha cubierto todos sus compromisos, y piensa la directiva para un tiempo no lejano, hacer al fondo de la sociedad un salón para gimnasio”. Y en definitiva se creó dicho salón, donde se reunieron en varias ocasiones los afiliados y otros palmireños ilustres en afrenta —por ejemplo— a la presencia norteamericana en la zona, luego de la intervención de 1898.

Después de 1930, al fomentarse las primeras cédulas comunistas en la localidad y la formación de la Liga Juvenil, el Casino fue tomado como Círculo Social Obrero, y dejó de ser clandestino el sindicato de los trabajadores agrícolas e industriales.

La cúspide del acontecimiento para los obreros fue el suceso trascendental ocurrido en 194,1 cuando resultó electo Elpidio Gómez Guzmán como secretario general de los trabajadores del central Portugalete.

Vista panorámica del parque Jacinto Portela en la década del ’20 del siglo pasado. /Fotos: cortesía del Museo Municipal de Palmira.

Una época de agitación y efervescencia social que vivieron también las pilastras de ayer y hoy, como aquel emblemático Casino y sus atractivas curvas que resaltan en el costado de la iglesia.

Durante estos días se acomete allí una intensa restauración, tanto en el interior como en el frontis del local. Cuando culmine, si algo llamará la atención, será el fuerte contraste arquitectónico y estético con el vecino templo, que aún espera anhelante por su remodelación desde hace años.

Viñetas de un casino palmireño
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